Formación basada en evidencias: uso correcto de la retroalimentación en el aprendizaje

Factor esencial en el aprendizaje

La retroalimentación es uno de los principales factores en el proceso de aprendizaje del alumnado según los estudios de metaanálisis de Marzano (1998). Los estudiantes construyen su conocimiento poco a poco apoyándose en la retroalimentación que va recibiendo. Raramente una persona genera una estructura definiva de significados la primera vez que tiene contacto con un contenido.
Sin embargo, la retroalimentación que tiene efecto no es la simple corrección de los errores. La retroalimentación es eficaz cuando se implementa en la acción y en la producción. Es decir, no debe ser sólo dar información sino parte de la actividad de aprendizaje.


En proceso comienza con el contacto del aprendiz con el nuevo contenido. Este se puede llevar a cabo por medio de explicaciones magistrales, vídeos, lectura de textos o cualquier otro formato.
En ese momento el aprendiz trata de asimilar el significado del nuevo contenido, incorporándolo a su red de conocimiento.
A continuación debe aplicar ese conocimiento (provisional)a través de actividades. Esta aplicación implica la producción de “productos” académicos, tales como ensayos, resolución de ejercicios, exposiciones, etc.
Estos productos son valorados críticamente y constructivamente, tanto por el docente como por sus iguales. Esa valoración se debe transmitir en términos de posibles mejoras en la producción.
El siguiente paso es la reelaboración de la producción incluyendo aquellos aspectos que el aprendiz ha tomado de la retroalimentación. No obstante, el aprendiz no los traslada directamente a su trabajo, sino que previamente también los valora construcctivamente, reflexionando en qué medida le son útiles para mejorar.
En este proceso, la producción del aprendiz es una fuente de información para el docente, mientras que la información del docente y de los iguales son una fuente de información para el aprendiz.

Buenas prácticas en la retroalimentación

Como hemos dicho anteriormente, la retroalimientación es eficiente cuando se integra en el proceso de aprendizaje y no se limita simplemente a corregir errores.
Por ejemplo, una sesión de calse podría comenzar preguntando el docente qué conocen los asistentes sobre un concepto o tema. De esta foram el docente podrá hacerse una idea del nivel de los asistentes, de los conceptos que ya tienen asi como de aquellos que deberán aprender.
A continuación puede poner ejemplos de ideas incorrectas, de situaciones erróneas, o supuestos incompletos y tratar de que los asistentes identifiquen los errores a partir del conocimiento que tienen.
Posteriormente, el docente puede dar ejemplos correctos, explicando con claridad que diferencia los ejemplos correctos de los incorrectos.
El siguiente paso puede ser el desarrollo de actividades que permitan el aprendizaje por descubrimiento o alguna estrategia didáctica similar.
Para estas aprendizajes, el docente debe establecer claramente los objetivos de la actividad. Es decir, el aprendiz no deberá tener duda sobre la dirección que debe tomar para lograr la realización exitosa de la tarea.
Una vez realizadas las actividades, éstas pueden ser valoradas por el resto de aprendices. Para ello es neceasrio que tengan en cuenta de los criterios que antes le ha dado el docente sobre aquellos criterios que cumplen los trabajos correctos, así como de los objetivos de la actividad.
Igualmente, el docente puede revisar la producción de los participantes siguiendo las mismas directrices.
Las sugerencias de mejora procedentes de estas dos fuentes facilitarán al aprendiz la mejora de su trabajo.
Como se puede observar, este proceso no se limita a corregir las actividades o a dar sólo una calificación.

Supuestos

El esquema expuesto anteriormente se apoya en los siguientes supuestos:

  • El docente debe descubrir el nivel de conocimiento previo.
  • Además, debe identificar lagunas así como errores conceptuales.
  • Proponer actividades que favoreczan el aprendizaje constructivo.
  • Auto-evañuación, evaluación entre iguales así como evaluación por el docente.

La retroalimientación aparece en el proceso de evaluación, no como calificación de la producción sino Para la auto-evaluación y la evaluación entre iguales se deben dar los siguiente elementos:

  • Los aprendices deben conocer, con claridad, los objetivos que deben alcanzar en cada actividad. Por ejemplo, si se les pide que redacten un ensayo sobre el impacto de la tecnología en los colegios, el aprendiz debe tener claro qué conceptos y contenido deben trabajar en dicho ensayo, además de las cuestiones formales de formato, fecha de entraga, etc.
  • Deben tener claros los criterios para la valoración. Estos serán más claro en la medida de que estén redactados de forma sencilla, específica y concreta. Mejor incluso, si se acompaña de ejemplos.

En definitiva, el proceso de evaluación debe dar información útil para la mejora y no juicios de valor.
En este mismo sentido, debe tenerse en cuenta que las alabanzas vacías, del tipo“bien hecho”, “buen trabajo”, “estupendo” suelen ser poco efectivas si no se acompañan de la retroalimentación informativa suficietne que justifique dichas valoraciones.

Referencia

Marzano R.J. (1998). A Theory-Based Meta-Analysis of Research on Instruction. Aurora, Colorado: Mid-continent Regional Educational Laboratory. . ENLACE

 

 

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